CAVITACIÓN

La emisión de ultrasonidos de baja frecuencia con emisión estable maneja la energía de manera selectiva para reducir cúmulos de grasa localizada allí donde es difícil bajar con dietas o ejercicio, respetando la piel y el cuerpo. El tratamiento ocasiona una rotura de las membranas que envuelven el adipocito, las cuales son muy débiles y frágiles, facilitando así la liberación de su contenido de grasa que se eliminará por la orina, consiguiendo reducción del perímetro en las zonas necesarias, glúteos, abdomen, muslos,…

Aplicación: de un gel conductor que dirige los ultrasonidos a la adiposidad, la sesión dura 30 minutos, y no produce ningún dolor, siendo la única sensación un suave calor. A continuación se coloca un equipo de presoterapia programado para drenar el organismo y prepararlo para eliminar la grasa saludablemente.

La cavitación (ultrasonidos de baja frecuencia) necesita un control profesional y un diagnóstico previo, seguimiento personalizado entre sesiones, además de unas indicaciones a seguir diariamente para hacer que el tratamiento sea eficaz, rápido y seguro.

La cantidad de sesiones y su frecuencia será siempre previa valoración profesional.