RADIOFRECUENCIA

La acción principal de la radiofrecuencia deriva en el incremento controlado de la temperatura tisular mediante la emisión de corriente alterna de alta frecuencia, provocando un calentamiento de la dermis y la hipodermis, lo cual minimiza las molestias derivadas del calentamiento de la epidermis.

Su efecto más destacado es la activación de la colagénesis en la dermis y regeneración del tejido conjuntivo por la estimulación de los fibroblastos. Ello deriva en un tensado de la piel y la considerable mejora de la flacidez.

Diversos factores endocrinos, genéticos, hormonales o neurovegetativos favorecen la aparición de trastornos como la flacidez. Con la radiofrecuencia apreciamos una mejora gradual en la calidad de la piel, que se muestra más tersa y firme.

Aplicación: Por ser una radiofrecuencia bipolar resistiva, controla de manera localizada el calor emitido, su aplicación es más segura y efectiva en zonas concretas y hace más agradable el tratamiento.

La radiofrecuencia no produce hematomas ni cicatrices y permite retomar actividad normal tras la sesión.

El número de sesiones será pautado de manera personalizada y en posible combinación con equipos de tonificación muscular para conseguir mayor tersura en la piel.

Resultados visibles en brazos, piernas, abdomen…